Uno de los accesorios más representativos de la vestimenta tradicional turca es el fez (fes en turco). Aunque tiene su origen en la ciudad marroquí de Fez, este gorro fue adoptado como parte del código de vestimenta del funcionariado otomano durante el siglo XIX, bajo el gobierno del sultán Mahmut II.

Este accesorio de fieltro rojizo, con forma de cubilete, sirvió para sustituir al turbante, cuyo diseño, colores y tamaño dependían de la posición social y religiosa de quien lo portaba. El fez, en cambio, se concebía como un elemento neutro que igualaba visualmente a todos los trabajadores civiles del Imperio, con independencia de su origen étnico o social. De ahí que su instauración fuese una auténtica revolución, de hecho, el Fez fue pronto visto como un símbolo de modernidad, ya que era usado tanto por el sultán y sus “Paşas” como por los funcionarios o los soldados rasos.
El fez se introdujo en primer lugar en el ejército, donde ya era un elemento habitual en las tropas del Magreb y de Egipto, para posteriormente convertirse en obligatorio entre los funcionarios del Imperio en el año 1829.
Este cambio en la vestimenta estuvo motivado en gran medida por el deseo del sultán de crear un ejército moderno, claramente diferenciado de la imagen asociada a los jenízaros, las antiguas tropas de élite otomanas, que habían adquirido un protagonismo excesivo en el pasado y fueron violentamente disueltas en 1826.

Gran parte de su éxito se debió al uso masivo por parte de las minorías religiosas, cuya importancia dentro del Imperio era creciente. Estas adoptaron el fez como un símbolo de modernidad que, al mismo tiempo, evitaba la discriminación visual por motivos religiosos. El mayor rechazo provino, en cambio, de la élite religiosa musulmana, que se negó tajantemente a adoptarlo y continuó utilizando el turbante.
El fez otomano se fabricó principalmente en las factorías del barrio de Eyüp, hasta que su uso fue prohibido en 1925 por el primer presidente de Turquía, Kemal Atatürk, como parte de su programa de reformas modernizadoras. En la actualidad, prácticamente ningún ciudadano lo utiliza, salvo como reclamo turístico.
Pese a todo, el Fez aún hoy permanece en el imaginario colectivo como uno de los símbolos más representativos del concepto de lo “oriental” y de «lo turco», de hecho, constituye uno de los souvenirs más habituales de Turquía; turistas que no dudan recordar su mágica experiencia vivida en el país, con una foto coronada por este singular gorro de fieltro.

Actualizado el 25 enero, 2026.
Publicado por Miguel Ángel Otero Soliño

Deja un comentario