Esta serie de tres artículos tiene como objetivo ofrecer un repaso histórico a la figura de Atatürk, responsable no solo de la fundación de la República de Turquía en 1923, sino también principal impulsor de la modernización y democratización del país.
Héroe militar y estadista a partes iguales, Atatürk es una figura clave para comprender la historia reciente de Turquía, cuya imagen y legado siguen muy presentes en la vida cotidiana de los turcos.
A través de esta biografía de Atatürk, nos acercaremos a su trayectoria y a sus principales logros con el fin de trazar un perfil que permita entender mejor su relevancia histórica y política.
Sus orígenes e infancia en Salónica
En 1881, nació en Salónica un niño fruto de la unión entre un oficial de aduanas llamado Ali Rıza y una mujer de nombre Zübeyde. Aquel bebé no recibió, obviamente, el nombre de Atatürk —apellido honorífico que significa literalmente «Padre de los turcos»—, sino que fue inscrito con el nombre tradicional de Mustafa, uno de los más comunes en el Islam.
Se desconoce la fecha exacta en que nació Atatürk, esto es debido a la enorme confusión existente en el Imperio Otomano con el uso de diferentes calendarios; así que será el propio Atatürk, ya convertido en líder de Turquía, el que decidiera resolver el dilema, convirtiendo el 19 de mayo, fecha en la que el que se inició la Guerra de Independencia Turca, en su aniversario oficial.

La Salónica de Atatürk era una de las ciudades más importantes y cosmopolitas del Imperio Otomano, una mezcla de naciones y de religiones única en el mundo donde convivían judíos sefardíes, griegos, búlgaros, dönme y musulmanes turcos.
El hecho de que Atatürk naciera en la región de Macedonia resulta clave para entender su trayectoria personal y política, ya que vivió en primera persona el auge de los nacionalismos, tanto el de las minorías integradas bajo el paraguas del Imperio otomano como el patriotismo turco, surgido en respuesta a estos movimientos.
Además, Salónica, al encontrarse relativamente alejada del control del gobierno otomano, se había convertido en un hervidero de ideas revolucionarias y de organizaciones secretas que conspiraban contra el despotismo del sultanato otomano.
Por último, la ciudad albergaba algunas de las mejores escuelas del Imperio. De hecho, Atatürk inició sus estudios en la escuela dönme dirigida por Şemsi Efendi. Sin embargo, la prematura muerte de su padre, cuando tenía apenas seis años, llevó a su madre a trasladarse a una granja propiedad de su hermano, situada en las afueras de Salónica.
Educación militar y distanciamiento con la religión
Su madre intentó encaminarlo hacia la vida religiosa, pero Mustafa mostró desde temprano un marcado interés por la carrera militar. Esta inclinación se reforzó tras ingresar en el prestigioso Liceo Militar de Salónica, donde recibió de su profesor de matemáticas el apodo de Kemal («el perfecto» en turco), en reconocimiento a su excelencia académica, ya entonces evidente.
De hecho, se cuenta que en algunas ocasiones sustituía al profesor en su ausencia y era él mismo quien impartía las lecciones a sus compañeros, lo que revela tempranamente sus dotes de liderazgo y capacidad pedagógica.
Mustafa nunca perdería aquel apodo. De hecho, continuó destacando en la Escuela Militar de Monastir, ubicada en la actual ciudad de Bitola, donde su nacionalismo turco comenzó a manifestarse con mayor claridad al vivir de cerca las guerras de guerrillas que aceleraban la desintegración de la presencia otomana en los Balcanes.
Fue también durante esta etapa cuando comenzó a experimentar un profundo distanciamiento de la religión, proceso que se intensificó tras presenciar la reacción fanática e histérica de la población ante un desfile de derviches, una secta sufí con gran presencia e influencia en el Imperio otomano.

La formación castrense fue responsable, en gran medida, del carácter del joven Atatürk. Su madurez temprana lo hizo destacar entre sus compañeros y contribuyó a moldear un liderazgo carismático, marcado por ciertos rasgos de egocentrismo y ambición, que lo acompañarían durante el resto de su vida.
En 1899, Mustafa Kemal se trasladó a Estambul, donde ingresó en la escuela militar de Harbiye, un centro en el que la oposición política a los excesos del sultanato circulaba de forma clandestina entre los cadetes. Atatürk participó activamente en estos movimientos liberales e incluso se atrevió a editar un periódico secreto, todo ello mientras se esforzaba por destacar académicamente y convertirse en el mejor de su promoción.
Vida militar y activismo político
Poco tiempo despues de su graduación en 1905, Mustafa Kemal fue encarcelado junto a su amigo Ali Fuat por su actividad subversiva. Meses después, ya liberado, fue destinado al V Ejército de Damasco, donde fundó la sociedad secreta Vatan ve Hürriyet con el objetivo de derrocar el régimen otomano.
Estando en Siria, decidió regresar a su tierra natal de forma clandestina. Salónica se había convertido en un centro conspirativo de primer orden contra el sultán, y Kemal consideraba que allí podría encontrar un público más receptivo a sus ideas. Allí creó una nueva rama de su sociedad, pero sus acciones quedaron eclipsadas por la rápida expansión de otro comité secreto: la CUP (Comité de Unión y Progreso), al que también pertenecía Atatürk, aunque sin desempeñar un papel protagonista.
La CUP acabaría alcanzando el poder en 1908, situando al sultán en una posición de total sumisión. Nacía así una especie de Turquía parlamentaria, pero que mantenía como jefe de estado al sultán, aunque el liderazgo real del país recaía en la práctica en la CUP (también conocidos como los Jóvenes Turcos), y más concretamente en Enver Paşa.

Atatürk se vio eclipsado por el ascenso de Enver Paşa y pronto se mostró crítico con sus decisiones. No se sentía del todo cómodo con las intrigas que caracterizaban a los líderes del movimiento de los Jóvenes Turcos. Además, Kemal tenía una visión más occidental y realista que la de sus compañeros del comité, así como un carácter reformista y una postura agnóstica en lo religioso, que le llevaba a cuestionar el sistema en su conjunto. Por todo ello, Atatürk se convirtió en una molestia para el régimen y fue enviado al destino más complejo del Imperio otomano en aquel momento: Libia.
Será en Libia donde Kemal tenga que mostrar por primera vez su valía militar y así, tras sofocar una revuelta tribal en 1908, acaba viéndose envuelto de pleno en 1911 en la Guerra Ítalo-turca. La defensa del último territorio otomano en África fue cruenta, pero las tropas dirigidas por Atatürk lograron repeler en numerosas ocasiones las embestidas italianas. Poco a poco, se fue consolidando como una figura respetada en el campo de batalla.
Fue el estallido de la Primera Guerra de los Balcanes y el consecuente cambio de prioridades de las autoridades otomanas lo que provocaría el armisticio y la cesión de la región de Tripolitania a los italianos, haciendo que la labor militar de Atatürk fuera en vano.
Kemal se vio muy afectado por el nuevo conflicto en los Balcanes, especialmente cuando recibió la noticia de que su ciudad natal había caído en manos griegas. Este acontecimiento obligó a muchos turcos étnicos, entre ellos la madre y la hermana de Atatürk, a abandonar la región para siempre, tras casi cinco siglos de presencia otomana continuada en Macedonia.
Su primer gran amor y el estallido de la I Guerra Mundial
Atatürk ya había superado la treintena cuando fue destinado a Sofía como agregado militar. Kemal había progresado en su carrera, pero había descuidado su vida personal, y aunque tenía gran éxito entre las mujeres, no se había casado, algo atípico para un hombre de su época. Fue en la capital búlgara donde conoció a Dimitrina Kovacheva, hija de un general búlgaro, de quien se enamoró profundamente.
Pidió permiso para casarse a los padres de ella en dos ocasiones, pero fue rechazado, hecho que le causó un gran pesar y tristeza. Reclamado por el Estado Mayor turco, abandonó para siempre Sofía y a su amante, y regresó para servir de nuevo a su patria.
El Imperio Otomano se uniría a las potencias centrales en noviembre de 1914 y pasaría ser parte beligerante en la I Guerra Mundial, conflicto que cambiaría para siempre la vida de Mustafa Kemal Atatürk.
📚 ¿Quieres conocer más sobre la vida de Atatürk? ¡No te pierdas los siguientes artículos de la serie!
- Atatürk, héroe nacional turco (Parte 2).
- El legado de Atatürk (Parte 3).

Actualizado el 30 enero,2026.
Publicado por Miguel Ángel Otero Soliño


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