La sinagoga de Tofre Begadim, junto a la sinagoga asquenazí de Gálata, constituye uno de los elementos más singulares de la comunidad judía asquenazí de la ciudad de Estambul.
Este templo judío fue construido en 1893 gracias al esfuerzo económico de la comunidad asquenazí de sastres. La sinagoga sirvió como centro de oración de forma discontinua hasta que fue secularizada y reconvertida en el Centro de Arte Schneidertempel.

Hoy en día es utilizada como centro expositivo, siendo, junto a la vecina Neve Şalom y la de Zülfaris, las únicas sinagogas que pueden ser visitadas libremente sin permiso del rabinato.
La sinagoga se encuentra en Felek sokak en Karaköy, una pequeña callejuela poco atractiva que suele pasar desapercibida en las cercanías de la célebre escalera de Kamondo y en la retaguardia del hospital de San Jorge.
Tras una entrada imponente, se despliega un homenaje al espacio, donde la sinagoga se eleva en dos plantas para aprovechar al máximo el limitado espacio dejado por la estrechez del edificio.

La restauración de la sinagoga la devolvió pura y bella, con un blanco níveo que acoge la amplia luz que entra por sus ventanales frontales, los cuales parecen empeñados en dulcificar el interior.

Un candelabro ocupa la posición dominante del recinto, bañándose en los colores que proyectan los vidrios teñidos de una Estrella de David. El símbolo de los escudos israelitas se traza nuevamente con mayor ímpetu en una vidriera circular que domina el frontón central del altar, repitiéndose en el diseño de la planta superior.
Las lámparas del recinto están magistralmente ubicadas para jugar simbólicamente con las vidrieras, de manera que, mediante un engaño visual, parecen incrustarse en ellas.

Todo este ambiente y decoración genera un lienzo de gran hermosura, abierto para todos aquellos que se atrevan a conocer esta sinagoga y el importante legado judío de la ciudad de Estambul.


Actualizado el 08 marzo,2026.
Publicado por Miguel Ángel Otero Soliño


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