No es fácil competir visualmente con 2 monumentos tan soberbios como Santa Sofía y el Palacio de Topkapı, pero la Fuente de Ahmet III (III. Ahmet Çeşmesi en turco) no solo complementa en belleza a estos 2 colosales edificios, sino que tiene personalidad propia, lo cual la hace merecedora del título honorífico de ser la fuente más bella de Estambul.

Este surtidor público es tan bello, que resulta complicado de creer que esta majestuosa obra, de estilo rococó, solo sirva para suministrar agua a 4 grifos localizados uno en cada uno de los lados de la fuente.
Fuente de diseño cuadrado, cuenta con un llamativo tejado que da cobijo a un cuidado conjunto de mocárabes y azulejos que recubren las paredes de la fuente, las cuales llevan serigrafiadas en caligrafía, poemas épicos de Seyyid Vehbî.
Aunque se desconoce quién fue el autor de la misma, algunas fuentes citan a Ahmet Ağa como el arquitecto a cargo; lo que si se sabe que fue comisionada por el Sultán Ahmet III y su construcción finalizaría después del golpe de Estado de Patrona Halil en 1730, revuelta jenízara que acabaría con el mandato del sultán, el cual moriría en prisión años después sin haber podido admirar una de sus obras públicas más significativas.

La fuente de Ahmet III, situada en las proximidades de la puerta principal que da acceso al Palacio de Topkapi, es sin duda uno de los ejemplos más significativos de la arquitectura otomana del siglo XIX, una joya que nos recuerda este período de la historia otomana de grandes turbulencias y cambios, pero también de hermosas aportaciones a la arquitectura turca.
N.a: No confundir esta fuente con otra del mismo nombre situada en Üsküdar

Actualizado el 17 julio, 2024.
Publicado por Miguel Ángel Otero Soliño

Replica a Miguel Ángel Otero Soliño Cancelar la respuesta