La Columna de Constantino (Çemberlitaş sütunu en turco), es uno de los restos más simbólicos del glorioso pasado bizantino de la ciudad. Construida por el emperador Constantino I El Grande en el año 330 d.c., conmemora la designación de la antigua ciudad Bizancio como capital del nuevo Imperio Romano, que a partir de ese momento pasara a ser conocida como Constantinopla.

Está situada en Çemberlitaş no muy lejos del Gran Bazar y de la elegante Mezquita de Nuruosmaniye, en los terrenos que ocupaba el antiguo Foro de Constantino.
Se estima que la columna medía sobre cincuenta metros de altura y fue construida en pórfido traído desde Egipto. Coronando esta singular columna existía una estatua de Apolo, que tomaba apoyo en su imponente pilar, cuya base alojaba un santuario donde se guardaban prestigiosas reliquias del cristianismo.
A lo largo de los siglos, los saqueos, las revueltas y los terremotos, fueron haciendo mella en el conjunto escultórico, de hecho, la propia estatua de la divinidad griega sucumbiría a los efectos de un gran temporal y acabaría siendo sustituida por una cruz que sería retirada tras la conquista otomana.
La estocada definitiva a la columna se produjo en 1779, cuando un incendio provocó daños irreparables en el conjunto, momento a partir del cual el monumento paso a ser conocido popularmente por el nombre de la «columna quemada«.
Actualmente, sigue sorprendiendo al visitante por su altura, pero su estado de conservación hace que muchos ignoren que tienen ante ellos uno de los monumentos más antiguos y con más historia de la ciudad de Estambul.

Actualizado el 19 agosto,2024.
Publicado por Miguel Ángel Otero Soliño

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