Pargalı Ibrahim Paşa es una de las figuras más conocidas de la historia de Turquía, en gran medida a su íntima relación de amistad con el sultán Suleimán, la cual se plasmó claramente en su rápido ascenso social (paso en pocos años de ser esclavo en la corte de Manisa a Gran Visir) y en el hecho de que este le regalase uno de los mejores palacios de Estambul, que actualmente funciona como Museo del Arte turco e islámico, pero que durante la vida de Ibrahim fue uno de los epicentros de poder del Imperio Otomano.

Para comprender la importancia del edificio y del gesto del sultán Suleimán, es necesario mencionar varios elementos del mismo, en primer lugar no solo estaba localizado en una de las mejores ubicaciones de Estambul, en una de las esquinas del otrora prestigioso Hipódromo Bizantino, sino que se dice que en su momento fue mayor que el propio Palacio de Topkapı. Además de que su edificio estaba revestido de piedra y ladrillo en vez de madera como la mayoría de los edificios vecinos.
El palacio de Ibrahim Paşa (İbrahim Paşa Sarayı en turco) era de tal importancia que en él se celebraban algunos de los eventos sociales más importantes de Estambul, como bodas e circuncisiones de personalidades ilustres. También por su simbolismo fue objeto de ataques, así se vio fuertemente afectado por una revuelta capitaneada por miembros de los jenízaros en el año 1525.
Ibrahim Paşa atesoró grandes riquezas en su palacio fruto de su trabajo como Gran Visir, pero su poder levantó envidias y su fuerte rivalidad con Hürrem y la presunta apropiación de títulos, que corresponderían a Suleimán, durante la campaña contra el Imperio Safávida, provocaron que este fuese ejecutado en su palacio en el año 1536.
Tras su muerte, el complejo palaciego fue destinado a múltiples usos, así sirvió como residencia de otros visires, embajada, cuartel militar, sede de la banda otomana, hospital, fabrica textil e incluso como prisión.

Los usos posteriores fueron progresivamente alterando el edificio original, que contaba incluso con 4 patios interiores; una de las principales alteraciones ocurrió en 1910 con la construcción de la sede del registro y catastro otomano, aunque anteriormente muchos de los terrenos habían sido ya destinados a la construcción de viviendas o para usos administrativos o militares del Imperio Otomano.
La labor divulgadora del arquitecto Sedat Çetintaş en los años 30 del siglo pasado, permitió salvar el complejo de su demolición total por la construcción de una nueva corte judicial; aunque durante estos años se perdieron importantes elementos como el Harem, se consiguió preservar partes importantes del edificio que serían tiempo más tarde cedidas para instalar en las mismas el Museo de Arte turco e islámico.
Este museo, fue fundado en 1914 con el fin de preservar el saqueo de las obras de arte islámica turcas, en riesgo por el colapso del Imperio Otomano. Inicialmente se instaló en uno de los edificios del complejo de la Mezquita de Suleimán, pero se movería definitivamente al palacio de Ibrahim Paşa en 1984, siendo nuevamente reformado en 2014 en coincidencia con el centenario de la fundación del museo.

El palacio muestra un aire más otomano, aparentemente más cercano a como lucía en los tiempos de Pargalı Ibrahim Paşa. El interior, ha sido totalmente renovado, permitiendo que las casi 40.000 joyas del arte turco e islámico, de todos los períodos y épocas, luzcan mejor que nunca.
Un museo del que seguro disfrutaría enormemente Ibrahim Paşa, cuya recuerdo sigue aun estando muy vivo en la memoria colectiva del país y que cuyo monumental palacio es recuerdo vivo de su grandeza.
Actualizado el 22 enero,2018.
Gracias por compartir estos fragmentos de la historia, felicidades y hasta la proxima nota.
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gracias por tu mensaje. un abrazo
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ibrahim es el mejor
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Gracias por compartirlo muy interesante
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de nada. un beso
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No me deja de sorprender su página.. Lindo relato del Gran Visir del Imperio… Palacio que no conocí, pero que prontamente conoceré ya sabiendo trasladarme en aquellos lares con mi bip.
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ya me contaras que tal te parece el palacio 🙂 espero que te guste, un abrazo y buen viaje
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Muy interesante ,pero que triste como termino …espero en la próxima conocer el Museo
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A través de las novelas turcas que llegan a lugares a miles de kilómetros de distancia, nos hemos enamorado de Turquía y al conocer la bella Estambul se siente la necesidad de volver una y otra vez. Conocí este museo en mi primer viaje y me gustó mucho pero me gustaría preguntar dónde está enterrado el Gran Visir y dónde se guardan todos los escritos de la época del Sultán Suleiman. Sigan publicando que los leo con avidez. Los saludo desde Luján, Argentina
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