El Estambul de los siglos XVIII y XIX no se puede entender a nivel arquitectónico sin el talento de la familia Balyan. Esta dinastía de arquitectos fue la responsable de algunas de las obras más emblemáticas de la ciudad, como el palacio de Dolmabahçe, la mezquita de Ortaköy o el palacio de Beylerbeyi.
De origen armenio, esta familia de arquitectos descansa eternamente en el cementerio Surp Haç en Bağlarbaşı. Allí reposan en un mausoleo erigido en 2016 para rendir tributo a quienes tanto contribuyeron a embellecer la ciudad de Estambul.

El panteón, hecho en mármol, está inspirado en el altar de la iglesia de Surp Asdvadzadzin en Beşiktaş —obra de los propios Balyan— e integra en su diseño los capiteles y motivos de columnas que la familia solía emplear en sus creaciones
El proyecto fue patrocinado por los hermanos Hraç y Hagop Kırmızıyan, y ejecutado por la Asociación Armenia de Arquitectos e Ingenieros (HAYCAR) bajo la coordinación del arquitecto Kevork Özkaragözyan.
La iniciativa del proyecto surgió del pesar que les producía a los hermanos Kırmızıyan, que tenían familiares en el mismo cementerio, el observar el deterioro de las tumbas de los Balyan.

Además, en 2014, mientras el proyecto cobraba forma, se halló en el distrito de Kartal la lápida de Garabet Balyan —posiblemente el arquitecto más ilustre de la saga—, cuyo paradero se ignoraba desde hacía décadas. Aunque sus restos mortales continúan sin localizar, la lápida recuperada se incorporó al monumento funerario.

Aunque no todos los miembros de la familia yacen en este panteón, sí descansan aquí sus figuras más ilustres, como el patriarca de la saga, Krikor, o el propio Sarkis Balyan.
El monumento cuenta con inscripciones dedicadas a todos los miembros relevantes de la familia, así como con una exhaustiva mención a su interminable lista de obras, cuyo sello ecléctico está considerado la piedra angular del conocido como neobarroco otomano.

El mausoleo es un digno homenaje a esta saga de constructores que, tras décadas de brillante servicio como arquitectos imperiales, rediseñaron y potenciaron el alma misma de Estambul. Sin los Balyan no se podría entender esta gran ciudad, por eso si eres un enamorado de Estambul como yo, no estaría de más acercarte a este cementerio de Üsküdar y rendirles un último y sentido tributo.

Actualizado el 25 julio, 2026.
Publicado por Miguel Ángel Otero Soliño


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