La Mezquita de Ortaköy es una de esas postales imborrables que uno guarda en el corazón al visitar Estambul por primera vez. Un sueño visual, donde esta mezquita, considerada por muchos como la mezquita más bella de Turquía, se alza con orgullo frente al Bósforo, ofreciendo un espectáculo de detalles infinitos y hermosos.
Una mezquita de autor
La llamada Gran Mezquita Imperial (Büyük Mecidiye Camii en turco) fue construida en 1856 bajo el auspicio del sultán Abdülmecid I quien comisionó a dos célebres arquitectos de la familia Balyan (Garabet Amira Balyan y Nigoğayos Balyan) para levantar un templo que destila el estilo neobarroco propio de esta estirpe de genios de origen armenio.

La mezquita, ubicada en el puerto de Ortaköy, nació de las ruinas del antiguo Palacio de Cantemir y en sus orígenes no era solo un lugar de oración, sino que contaba con estancias privadas para el uso exclusivo del sultán que solía frecuentar la zona.

Exteriormente, la mezquita se exhibe con dos minaretes que se elevan hacia el cielo, superando en altura a una impresionante cúpula que corona el cuerpo central del edificio.
Los muros de la mezquita es una piel llena de cicatrices horadada por elementos decorativos de influencia barroca y con un conjunto de vidrieras orientadas magistralmente para dejar atravesar toda la riqueza cromática de la luz del Bósforo.
En el interior destaca la fuerza que genera los muros de mármol que ascienden hasta la cúpula central, la cual muestra una tonalidad rosácea como consecuencia del efecto de unos cuidados mosaicos.

Un entorno mágico, ideal para enamorados
El mejor momento para visitarla es de noche, ya que su dulce iluminación y su combinación con el también iluminado Puente del Bósforo (que une el continente europeo con el asiático), da a todo el paisaje un ambiente muy romántico; es tan hermosa que este monumento es un reclamo habitual en anuncios, vídeos musicales, series y películas.
Alrededor de esta zona se concentran numerosos restaurantes y cafeterías con terrazas, llenas de vida, especialmente durante el verano. Se trata de un lugar mágico y siempre animado, ideal para disfrutar de la rica y variada gastronomía turca, donde muchas parejas incluso sellan su amor eterno.
Como curiosidad decir en las proximidades, desembarcaron los judíos españoles que fueron expatriados contra su voluntad por los edictos reyes católicos en el año 1492, y que fueron recibidos en persona por el Sultán otomano Beyazid II.

Cómo visitar la mezquita de Ortaköy
Para visitar la mezquita existen varias alternativas de transporte público; la primera es tomar un autobús desde Taksim o Beşiktaş siendo las opciones más recomendables las líneas 40T, DT1 o DT2, pero nos valdría cualquier autobús cuyo destino final sea cualquiera de las otras localidades del Bósforo (Bebek, Sarıyer, etc.), pero es importante recordar que el tráfico es muy denso y lento en esta zona, porque es recomendable evitar las horas puntas.
Otra alternativa, más allá del taxi o dolmuş, es tomar un barco desde la estación Eminönü, opción más recomendable, ya que alcanzar Ortaköy en barco, dejando atrás el Palacio de Dolmabaçe, es una experiencia única y permite sortear el colapso habitual que se forma en la carretera que une Beşiktaş y Ortaköy.

Actualizado el 25 septiembre,2022.
Publicado por Miguel Ángel Otero Soliño


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