Acaparador del perfil visual del histórico barrio de Fener, el Colegio Griego (Özel Fener Rum Lisesi en turco) es uno de los edificios más emblemáticos de la península histórica y un reflejo más de la diversidad arquitectónica de la ciudad de Estambul.
Situado cerca del Patriarcado Ortodoxo de Constantinopla, se trata de un espléndido edificio construido en ladrillo rojizo y con una forma que, por momentos, recuerda a la de un castillo.

El edificio actual fue levantado en 1833 por el arquitecto Pericles Dimadi, tras recibir el encargo del mecenas Georgios Zariphis. No obstante, el colegio hunde sus raíces en 1454, apenas un año después de la caída de Constantinopla, lo que otorga al conjunto un gran valor histórico.
Durante generaciones sirvió como instituto de élite para los jóvenes de la comunidad ortodoxa que habitaba Fener; de hecho, en sus aulas fueron educados importantes ministros y empresarios.
Aunque actualmente la comunidad ortodoxa es minoritaria en el barrio, el mismo sigue abierto y aún mantiene un cierto prestigio entre los habitantes de origen griego por ser el decano entre el conjunto de colegios privados ortodoxos.
Importancia histórica que se acrecienta aún más cuando uno descubre que anexo a su estructura se encuentra la iglesia de Santa María de los Mongoles, la más antigua en activo de todas las que se encuentran en Estambul.

Para finalizar, cabe señalar que el edificio generalmente no está abierto al público, aunque durante la Navidad suele acoger un popular mercadillo benéfico. Aun así, merece la pena acercarse a sus inmediaciones, no solo por su singular arquitectura, sino también porque las calles circundantes se encuentran entre las más fotogénicas de la ciudad.

Actualizado el 24 febrero,2026.
Publicado por Miguel Ángel Otero Soliño


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